En la actualidad, los adolescentes son nativos digitales, introducir la tecnología a la educación aporta una gran serie de ventajas que ayudan a mejorar la productividad y eficiencia en el salón de clases, ademas de mejorar el interés de los estudiantes en las actividades académicas.
La utilización de la tecnología en el espacio educativo permite el uso de herramientas más interactivas y que mantienen la atención de los estudiantes con más facilidad. Además, las redes sociales y la Web implica compartir puntos de vista y debatir sobre las ideas, lo que ayuda a que los estudiantes desarrollen un pensamiento crítico en una época en la que sus cerebros se están desarrollando.
Además, los profesores pueden beneficiarse mucho de los avances tecnológicos para hacer su trabajo más atractivo y para ser más eficientes. Muchas actividades de las que forman parte de su rutina diaria se pueden optimizar con la ayuda de aplicaciones y dispositivos informáticos, permitiendo que puedan dedicar más tiempo a su propia formación, lo que a largo plazo no solo les beneficiará a ellos sino a sus estudiantes.
Anexo un video de como se ha desarrollado la misma, a traves del tiempo.

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